Aceite, vinagre y sal

Después de todo lo que hice por ella, a pesar de la paciencia que le tengo, la Teresa se enojó conmigo.

Me pidió que le enseñara a hacer una torta sencilla. Entonces, le pasé una receta mía que es super fácil y  prácticamente top-secret . Pero la decarriada esa me cuestionó los ingredientes: que con aceite, vinagre y sal se hacen las ensaladas, no las tortas. Y me trató de víbora rencorosa.

En pos de salvar nuestra amistad, tuve que invitarla  a que la cocinemos juntas en casa. Para que me viera hacerla y la degustara recién salida del microondas.  Sino, capaz que no me creía

Como no podía ser de otra forma, la torta salió riquísima.  Le rendimos honores a la hora del mateCuando llegó mi hermana, mi tía abuela se estaba engullendo la última porción. Y se enojó conmigo porque no le guardé un pedacito.

¡Uff, es difícil quedar bien con todo el mundo!

 


No dejen de probar mi receta este fin de semana. ¡Bon Apetit!

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